“Las mujeres somos mayoría en la ciencia argentina, pero no en puestos directivos”

El abordaje y análisis con perspectiva de género cobra más fuerza en las investigaciones

Lo afirmó Ana Franchi, titular del Conicet. Insistió en que se trabaje en la igualdad tanto en cargos jerárquicos como también en las trayectorias profesionales

La presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), Ana Franchi, dijo que las mujeres son mayoría en el campo de la investigación de ciencia argentina, pero el gran cuello de botella se da al mirar los puestos de dirección o jerárquicos donde hay muy poca presencia femenina.

Según Franchi, “en este momento tenemos un plantel de 11.000 investigadores en el Conicet y el 53 por ciento son mujeres. En el ámbito de los becarios del Conicet, que son también cerca de 11.000 también, el porcentaje de mujeres asciende al 60 por ciento. En cambio, se nota que somos muy pocas a nivel de mayor jerarquía. Por ejemplo, de todas las universidades del país, sólo un 12 por ciento tiene rectoras mujeres”.

En este punto, de las 66 universidades públicas del país, siete están dirigidas por mujeres -cinco de ellas elegidas y dos normalizadoras-, entre ellas Alicia Bohren, quien es rectora de la Universidad Nacional de Misiones (Unam).
El Conicet es el principal organismo dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología en nuestro país, que depende del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación. Desde diciembre de 2019 Franchi, quien es doctora en Química, preside la entidad y sabe en carne propia las dificultades que deben atravesar las mujeres para cumplir con los roles en el mundo del trabajo, el hogar y de la investigación científica.

Por eso, está convencida de la necesidad de estudiar las trayectorias científicas de las mujeres de todo el país.
“Tenemos un estudio en marcha desde la gerencia de evaluación del Conicet sobre los caminos recorridos por nuestros investigadores e investigadoras desde el regreso de la democracia en 1983 hasta la actualidad, que nos va a mostrar el tiempo que les lleva llegar a las metas, cruzando disciplinas y localización geográfica, para después poder apuntalar en base a esos resultados los sectores o lugares que necesitan más ayuda para lograr alcanzar los objetivos”, anticipó en diálogo con El Territorio.

A las mujeres les lleva más tiempo

Los investigadores del Conicet son personas con formación universitaria que se dedican en forma exclusiva a estudiar para producir nuevos conocimientos, en pos de la sociedad.

“En este campo más de la mitad de nuestros investigadores son mujeres (un 53 por ciento), pero muchas no llegan a terminar sus investigaciones o tardan más tiempo que los hombres en lograrlas, en parte porque sabemos que las mujeres tenemos otras muchas obligaciones sociales”, explicó Franchi.

Por eso, el estudio de trayectoria encarado por el Conicet busca poner luz en esa realidad. A pesar de todos los avances sociales en materia de conquista de derechos para las mujeres y las diversidades, aún hay mucho camino por recorrer.

“Si comparamos nuestro país con Estados Unidos, donde sólo el 35 por ciento de la población científica son mujeres, o con Japón, donde sólo un 17 por ciento de esa población científica son mujeres, podemos estar satisfechos con los números absolutos. Pero es necesario trabajar para que esa presencia de mujeres también escale en jerarquía de mandos y para que se igualen los tiempos de las trayectorias profesionales. Ese es hoy nuestro techo de cristal”, consideró al respecto quien preside el Conicet.

Mirar la ciencia con perspectiva

“La agenda científica con perspectiva de género es una cuestión que se impone cada vez con más fuerza. Por ejemplo, cuando se investigan nuevas drogas para uso médico, se prueba con animales machos y no se tiene en cuenta la cuestión cíclica de las hembras. Esto que parece tan obvio es algo que aún pasa en la ciencia”, agregó la doctora en Química.

Por eso, Franchi consideró fundamental repensar los temas de investigación, con análisis con perspectiva de género. “Pensar la ciencia con perspectiva de género no pasa sólo por garantizar la presencia de mujeres en los ámbitos de producción de conocimiento, sino también en el ejercicio desde el arranque de la agenda: qué vamos a investigar, cómo lo vamos a hacer, quién se va a beneficiar con este posible hallazgo y un montón de interrogantes para hacernos y ver qué lugar ocupamos en esa respuesta las mujeres”, manifestó quien preside el Conicet.

Fuerte desarrollo científico durante la pandemia

Desde que empezó la pandemia, los científicos del Conicet empezaron a investigar distintas líneas de trabajo con el objetivo de conocer más sobre el virus Sars-Cov-2, en cuanto a las formas para detectar si una persona es portadora de esa enfermedad, sobre distintos tratamientos terapéuticos para calmar los efectos de la infección y también respecto de las múltiples técnicas para evitar los contagios.

“A los 45 días de la llegada de la pandemia se desarrolló en nuestro país un kit diagnóstico bajo la dirección de la doctora Andrea Gamarnik, del Instituto Leloir, y al tiempo los científicos del Instituto Milstein también desarrollaron el Neokit. Es decir, acá hubo una reacción rápida de toda la comunidad científica local para ponerse a investigar desde el minuto uno de la llegada de la pandemia”, expresó Franchi.

La titular del Conicet también repasó sobre “los hallazgos logrados por científicos del Conicet en relación a las diversas técnicas terapéuticas como el plasma equino hiperinmune, estudios con Ivermectina en la etapa temprana de la infección del Covid-19 y de la carragenina que producen algunas algas rojas y que se probó en spray nasales”.
La directora del Conicet también destacó que en nuestro país hay estudios en marcha para desarrollar una vacuna contra el Covid-19 en las universidades de La Plata y en la de San Martín, junto a distintos institutos locales, que están en la etapa preclínica.

También mencionó el éxito de los barbijos Conicet, “que son barbijos fabricados en una pequeña empresa de San Martín, que con el asesoramiento de dos investigadoras del Conicet, lograron sacar al mercado local estos protectores de gran demanda”.

En el campo de las estadísticas, “hay muchos matemáticos estudiando en este momento distintas variables para poder entender cómo se comporta el virus en las personas y todo lo relativo a las mutaciones genéticas que tanto importa conocer en este momento ante la amenaza de nuevas cepas”.

También “desde las ciencias sociales se está estudiando el impacto de la pandemia en la vida de las personas. En los espacios laborales. En las casas. Dentro de las familias. Hay mucha investigación en marcha que nos puede ayudar a sobreponernos de todo lo que estamos viviendo”, concluyó Franchi.

 

elterritorio

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