Raíces fuertes!

1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; 2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. 4 No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento.

Salmos 1:1-4

 

Es bueno saber que si tenemos raíces fuertes creceremos seguros, pero para ello debemos poner en práctica lo que nos indica el salmista, huir de los consejos que no aportan nada bueno a nuestro desarrollo como personas y acudir diariamente al único manual que nos indicara el buen camino a seguir en la vida, el mejor abono o fertilizante que existe y lo tenemos a nuestro alcance es la Palabra de Dios, la Biblia.

 

En ella encontraremos como fortalecer la raíz del amor

Efesios 3:17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,

Amor a Dios, amor a uno mismo, amor a la familia, amor a la familia de la fe, amor al servicio en la obra de Dios.

 

En ella encontraremos como fortalecer la raíz del compromiso

Lucas 5:11 Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.

En el capítulo 5 del Evangelio de Jesús según San Lucas, podemos ver como luego de ver un milagro, las personal dejaran todo lo que estaban haciendo y asumieran un compromiso firme de seguir a Jesús.

Lucas 9:62  Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

En ella encontraremos como fortalecer la raíz de la fe.

Colosenses 2:7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

La fe es el motor de nuestra vida espiritual, la fe en Dios nos ayudará alcanzar los logros más importantes de nuestra vida, la fe nos llevará a mantenernos firmes sin importar las tormentas que se presenten.

 

En ella encontraremos como fortalecer la raíz de la palabra.

2º de Timoteo 4:3-4  Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

La palabra del Señor es nuestra guía, los cristianos que tenemos la vida arraigada en la palabra de Dios, podremos discernir el buen y sano mensaje del mensaje que nos quiere desviar. En éste tiempo convivimos con muchos hijos de Dios que les cuesta aceptar todo el consejo de la Palabra, sufrir la sana doctrina es aceptar de la Palabra de Dios, aún lo que a nuestras emociones no le agrada.

Conclusión: Necesitamos revisar en que estamos arraigados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.